¿Qué es Dogelon?

¿Qué es Dogelon?
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El 2021 fue un gran año para el ecosistema de las criptomonedas. Finalmente, estas, alcanzaron el “mainstream” mediático y Dogelon Mars (de aquí en adelante, simplemente Dogelon) es una consecuencia de los doce meses que acabamos de atravesar.

El pasado año, fue un período impresionante desde la difusión, adopción, diseminación de nuevas redes, potencialidad en las ganancias y proliferación de nuevas soluciones brindadas por la tecnología blockchain.

Si bien, la mayoría de estos puntos son positivos para el ecosistema, también existen aquellos que pueden ser perjudiciales a mediano o largo plazo.

En este artículo, además de contarte que es Dogelon, analizo cuál es el impacto que este tipo de criptomonedas tienen sobre su entorno, al dejar de lado ciertos principios fundadores del ecosistema.

¿Qué es Dogelon?

Cuando hablamos de Dogelon, nos referimos a una criptomoneda creada en la red de Ethereum, bajo el estándar ERC-20, que posee un supply total fijo y una cotización que varia de acuerdo a la presión ejercida por su compradores y vendedores.

Los creadores de esta criptomoneda, se valieron de la popularidad de dos figuras renombradas del mundo cripto, como Elon Musk (fundador de Tesla) y Dogecoin, para dar visibilidad a su proyecto.

Si bien la promesa, atada a su nacimiento, fue la de devolver a los usuarios aquellas pérdidas ocasionadas por “scammers” y “rug pulls”, hasta el momento la utilidad de este token es nula, más allá de la opción de obtener beneficios realizando trading (compra y venta) con ella. Se trata, definitivamente, de un “meme coin”.

 

¿Qué es un memecoin?

Este concepto, dentro de las criptomonedas, nació de la mano de Dogecoin. En un principio, sus creadores, tomaron la imagen del meme más famoso de internet, el simpático perrito de la raza Shiba Inu que con su particular expresión generó furor en las redes, y crearon a partir de él una criptomoneda.

Según palabras de sus creadores, Dogecoin nació como una broma. La moneda fue creada y lanzada al mercado sin mayor expectativa. Con una tasa de emisión muy alta y un supply infinito, los usuarios comenzaron a darle ciertos usos, como su distribución gratuita en diferentes “faucets” o como premio por participar en distintos juegos.

Así transcurrieron sin mayor pena ni gloria los primeros años de Dogecoin, siendo utilizada para el trading por usuarios que deseaban obtener ganancias gracias a su volatilidad. Hasta que Elon entró en escena.

 

La explosión de las memecoins

A finales del año 2020 y principios del año anterior, el precio de Dogecoin y su capitalización de mercado se potenciaron de manera inesperada. En parte gracias a grandes inversores que compraron grandes cantidades de Doge y en parte gracias a los suspicaces tweets de Elon sobre esta moneda.

En definitiva, nuevos millonarios surgieron gracias a estos movimientos de mercado, así como su contracara, personas que invirtieron y vieron como su capital se diluía.

Aprovechando esta vorágine por las “criptomonedas con caras de perro”, aparecieron en el mercado Shiba Inu, (memecoin similar a DogeCoin sin ninguna utilidad) y otro producto de este furor (el foco de este artículo) llamado Dogelon.

¿Qué es Dogelon?

Algunos detalles sobre Dogelon

Entonces, sabemos que Dogelon se trata de una memecoin, que hasta la fecha no posee ninguna utilidad más que la posibilidad de ser intercambiada en distintos exchanges centralizados y descentralizados.

A la hora de crear esta criptomoneda, sus “padres” decidieron combinar las dos figuras más importantes en relación a este tipo de monedas, Elon Musk y Dogecoin.

También siguieron parámetros comunes de este segmento al momento de lanzar estos tokens. Al momento de su lanzamiento, al igual que sucedió con Shiba Inu, los creadores de Dogelon enviaron la mitad de los tokens ELON a una dirección, de la red de Ethereum, perteneciente a Vitalik Buterin y el resto a un «pool» de Uniswap para que quienes deseen pudieran comprarlos.

La estrategia de enviar la mitad de los tokens ELON a Vitalik, en palabras del propio creador de Ethereum, sigue la siguiente secuencia:

    • Envían las criptomonedas a sus direcciones públicas que cualquiera puede ver.
    • Publicitan en sus redes “Vitalik tiene nuestro token, es uno de los nuestros”.
    • Muchos usuarios se ven sorprendidos por esta noticia y se vuelcan al mercado a comprar el token en cuestión.
    • El precio sube significativamente.
    • Muchos ganarán dinero y muchos otros lo perderán.

 

Una particularidad de Dogelon

A pesar de haber mencionado que Dogelon no posee innovaciones sustanciales que la diferencien del resto de las memecoins, existe un punto diferencial en su estructura que es necesario mencionar.

En contraposición a Dogecoin o Shiba Inu, Dogelon posee un supply fijo. Al no ser ilimitada la cantidad a emitirse, puede preverse de mejor manera su valorización a futuro o al menos, evitar la perdida de valor por cuestiones inflacionarias.

Como consecuencia negativa, encontramos que esta cualidad ha llevado a analistas (cuya intención era potenciar sus tenencias) a brindar supuestos precios objetivos de Dogelon, justificando su previsión en el supply limitado.

¿Qué es Dogelon?

El impacto de Dogelon y las memecoins

Lejos está, en los objetivos de este blog, dar consejos de inversión o presentar una visión sesgada sobre los temas que aquí se tratan. El fin siempre es instruir a los lectores dando herramientas para invitarlos a que posteriormente realicen sus propias investigaciones con el fin de tomar decisiones fundamentadas.

Por lo tanto, aquí entra en juego mi estricta visión personal sobre el tema.

No me es posible desdeñar el concepto de especulación. Dado el contexto económico y social en el que vivimos, constantemente nos encontramos especulando, es parte de la esencia humana, inmersos en esta sociedad.

Al decidir dónde vacacionar, que comidas comer o qué shampoo comprar, estamos especulando sobre posibles resultados o “outputs” que nuestras decisiones pueden llegar a generar. En consecuencia, la especulación “per se” no la considero como un mal.

Ahora, centrándome en el ecosistema crypto, donde mis alarmas se encienden y mis banderas rojas flamean, es cuando la especulación es el fin ulterior. En el caso de las memecoins, a la hora de montarlas sobre una balanza, considero que tiene mucho mayor peso el “dolor” que causan frente a la “felicidad” que otorgan, a causa de esta especulación pura.

 

Las diferentes caras de una misma moneda

Cuando hablo de dolor, me refiero a pérdidas económicas y con felicidad me refiero a las voluminosas ganancias como contracara. Ya hemos visto varios titulares de periódicos, donde famosos directivos de empresas anunciaban sus renuncias al volverse millonarios invirtiendo en memecoins, mientras usuarios desolados sufrían a la sombra estas noticias.

El impacto que tienen sobre el ecosistema, como un todo, se refleja en la mancha que despliegan sobre la reputación del mismo. Cuando Satoshi creó Bitcoin, lo hizo pensando en crear, como dice un amigo, un mejor dinero, un dinero superior. Y yo considero, que las memecoins, no lo son. Ya que, más allá de la especulación con su precio, no poseen utilidad alguna que haga uso de las enormes potencialidades que la tecnología blockchain nos ofrece.

Una mirada al futuro

Tras este análisis sobre Dogelon y las criptomonedas de su categoría, mi conclusión sobre su futuro, es similar a la que tengo con el mundo cripto en general.

El futuro de Dogelon depende de su comunidad y de factores aleatorios fuera de nuestro control. Quizás sea un nuevo caso de “pump and dump” mediante publicaciones en las redes y organización mediante grupos secretamente coordinados.

O quizás su comunidad encuentre utilidades a esta moneda que me obliguen a re-escribir, gustosamente, este artículo.

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